La CIA utilizó a una empresa suiza para espiar a más de cien Estados

Un caso de espionaje conmociona a Suiza: durante varios decenios, los servicios secretos de EE.UU. y Alemania usaron de manera subrepticia a una empresa suiza y su tecnología para espiar a los gobiernos de más de cien países. ¿Qué tan enteradas estaban las autoridades suizas?

Máquina de cifrado mecánica de 1952, año de fundación de Crypto AG. La empresa continuó siendo un líder del mercado mundial en la era digital. Foto Keystone

El representante de Crypto AG, Hans Bühler, fotografiado aquí en 1993 al salir de su cautiverio en Irán, sospecharía más tarde que su empresa colaboraba con servicios secretos extranjeros. Foto Keystone

La empresa Crypto AG, de Zug, aparentaba ser una empresa suiza absolutamente seria, orientada a la tecnología de vanguardia. Fabricaba un producto que rara vez se usa en la vida cotidiana: máquinas para cifrar mensajes. Sus clientes eran gobiernos, cuyas fuerzas armadas y servicios secretos deseaban codificar sus comunicaciones confidenciales.

Sin embargo, Crypto AG sólo aparentaba ser una empresa normal, respetuosa de los valores vigentes en Suiza. En realidad, lo que estaba codificado eran las estructuras de poder dentro de Crypto AG: sus verdaderos propietarios, que operaban en la sombra desde 1970, eran la CIA estadounidense y el servicio de inteligencia alemán (BND). Ambos consiguieron que la tecnología de cifrado Swiss made, considerada indescifrable, fuera dotada de una “puerta trasera” que les permitiera descodificar los datos.

A través de manipulaciones selectivas, la CIA y el BND pudieron espiar durante varios decenios a 148 gobiernos, tanto enemigos como aliados. Todos estos países habían invertido millones en la tecnología suiza, pues consideraban que provenía de un país fiable y neutral. A fin de cuentas, ellos mismos pagaron los equipos con los que se les espiaba.

Estos hechos fueron dados a conocer a mediados de febrero por la radiotelevisión suiza SRF, la emisora alemana ZDF y el Washington Post, a raíz de una investigación conjunta basada en documentos filtrados de la CIA, así como en conversaciones con antiguos empleados de Crypto AG y sus familiares.

El “golpe maestro del siglo”, para retomar las palabras de la CIA, posee enormes implicaciones y arroja nueva luz sobre las tensiones que se vivieron durante el periodo de la Guerra Fría. Muchos acontecimientos históricos de estos últimos cincuenta años se ven desde otra perspectiva teniendo en cuenta que la CIA y el BND estaban ampliamente informados de los hechos. ¿En qué medida debe reescribirse la historia mundial reciente? La respuesta a esta pregunta sólo podrá darse tras una evaluación minuciosa de los “Cryptoleaks”. ¿Deberá revisarse también la historia de Suiza? Esta es una pregunta de candente actualidad en nuestro país, pues a raíz de estas revelaciones cabe preguntarse qué tanto sabían las autoridades suizas de los hechos, si el Estado suizo conocía las actividades de los servicios secretos extranjeros en su territorio y si las encubría.

“Un programa que superó las más altas expectativas”

¿Cuánto éxito —o qué consecuencias— tuvieron las actividades de espionaje que llevaron a cabo la CIA y el BND con la tecnología manipulada de Crypto AG? Lo que es un éxito para los espías es siempre un fracaso para los espiados: la conclusión depende siempre del punto de vista que se adopte. Según las fuentes que se hicieron públicas, se trató para la CIA “del proyecto de espionaje más extenso y productivo después la Segunda Guerra Mundial”. Así, pudo descodificarse del 80 al 90 por ciento de la correspondencia secreta de Irán. Según la fuente de la CIA, “el programa superó las más altas expectativas de sus creadores”.

Estas escuchas permitieron a Estados Unidos influenciar a su favor los resultados de casi todos los grandes conflictos. Un ejemplo: según las fuentes actuales, el golpe militar en Chile (1973) fue apoyado por Estados Unidos sobre la base de las escuchas. Al mismo tiempo, la CIA y el BND descodificaron los mensajes de la junta militar que tomó el poder en aquel entonces, por lo que conocían perfectamente los métodos de persecución y tortura que costaron la vida a 30000 opositores al régimen.

Las primeras respuestas a una larga serie de interrogantes

Si bien las revelaciones sobre la empresa Crypto AG generan mucha polémica, no se puede llegar todavía a conclusiones definitivas. Sin embargo, las grandes preguntas que plantea este caso dejan entrever su trascendencia para Suiza:

¿Por qué usaron la CIA y el BND la protección discreta de una empresa suiza?

La empresa fue fundada en 1952 por el criptólogo sueco Boris Hagelin, quien eligió deliberadamente a Suiza como sede. La fuente de la CIA hace referencia al motivo de Hagelin: “Cuando se trabajaba en un ámbito tan delicado como la criptografía, era preferible buscar la protección de un país neutral, con menos escrúpulos morales”. Hagelin vendió su empresa en 1970 a otra empresa tras la que se ocultaban la CIA y el BND.

Los que espiaban eran la CIA y el BND. ¿Por qué se percibe el caso en Suiza como un escándalo nacional?

Desde la perspectiva suiza, el asunto clave es determinar qué tanto sabían las autoridades suizas acerca de las intenciones, el procedimiento y el alcance de las actividades de espionaje y si toleraban o, incluso, propiciaban la actuación de ambos servicios secretos.

Algunos empleados suizos sospecharon que potencias extranjeras intervenían su tecnología. Por eso, dieron aviso a la justicia suiza. ¿Qué ocurrió después?

Está comprobado que un empleado de Crypto AG comunicó a mediados de la década de 1970 a las autoridades que los equipos vendidos “habían sido equipados con generadores de claves manipulados, que permitían a los servicios de escucha de la RFA y EE.UU. descifrar los mensajes”, según consta en un fichero del Archivo Federal, con fecha de 24 de julio de 1977. Lo vergonzoso es que las actas correspondientes a ese fichero han desaparecido parcialmente.

La Policía Federal llevó a cabo una investigación al respecto, pero sin éxito. Algunos testigos de la época afirman hoy en día que los interrogatorios realizados entonces por la Policía Federal sólo se hicieron “pro forma”.

¿No es todo este asunto una simple reminiscencia de los tiempos de la Guerra Fría?

Es cierto que las primeras acusaciones se hicieron a mediados de los años 1970. También que un antiguo empleado de Crypto, Hans Bühler, acusó abiertamente a la empresa de cooperar con servicios secretos extranjeros –Bühler pasó nueve meses en un calabozo iraní por sospechas de espionaje y publicó sus acusaciones en 1994, en el libro “Verschlüsselt” (Cifrado)–. Pero hasta ahora ha salido a la luz todo el alcance del caso, pues antes no se disponía de las pruebas proporcionadas por las fuentes de la CIA. Además, el espionaje continuó hasta 2018, mucho después de la Guerra Fría. El BND se retiró en 1993, a raíz de la reunificación alemana.

De acuerdo con lo que sabemos hoy, ¿qué tan enterado estaba el Consejo Federal de estas actividades de espionaje?

Esta es una pregunta clave. Todavía no está claro en qué medida los consejeros federales estaban informados del espionaje. En los documentos de la CIA, se menciona que el ex Consejero Federal Kaspar Villiger (PLR) estaba enterado del asunto. Villiger, ahora de 79 años, desmiente categóricamente haber conocido detalles.

¿Por qué es tan importante la pregunta de si el Consejo Federal sabía de este asunto?

Si se demuestra que el Consejo Federal, o algunos de sus miembros, conocían las actividades de espionaje, surgen otras preguntas serias: ¿toleró el Consejo Federal el espionaje de la CIA? ¿O lo encubrió? ¿Aceptó usar la neutralidad suiza como señuelo? Y si Suiza conoció, toleró o encubrió esto, ¿cómo se justifica el espionaje de países en guerra cuando se pretende llevar a cabo una política de neutralidad?

¿Cómo están reaccionando el Consejo Federal y el Parlamento ante este caso?

La Presidenta Federal, Simonetta Sommaruga, dijo desde un principio que el Gobierno Federal recopilará todos los hechos y que está a favor de una investigación. La Ministra de Defensa, Viola Amherd, confirmó además que obran en poder de su departamento actas que permiten deducir que su antecesor, Kaspar Villiger, sabía del asunto. Las investigaciones están ahora a cargo de la Delegación de Control de la Asamblea Federal. Este organismo quiere averiguar lo que sabía Suiza sobre el espionaje y si el servicio secreto suizo se benefició también de él.

¿En qué medida pone en peligro “Cryptoleaks” el papel actual de Suiza?

Suiza desempeña un papel de mediador en muchos conflictos, ofreciendo sus “buenos servicios” en regiones del mundo que experimentan graves tensiones. Así, actualmente actúa como “cartero” entre EE.UU. e Irán. Suiza sólo puede asumir este papel diplomático si está intacta su credibilidad como Estado neutral. Y es precisamente esa credibilidad la que está en juego. Obsérvese: sobre todo Irán fue espiado intensamente mediante la tecnología Swiss made manipulada, vendida por el representante de Crypto, Hans Bühler.

Los espías fueron EE. UU. y la RFA. ¿Por qué se ha perjudicado la reputación de Suiza?

En qué medida se ha perjudicado la percepción de Suiza desde el exterior está aún por verse. La percepción propia de Suiza, en cambio, sí ha sufrido daños. Se ha dañado su imagen de país neutral, tan importante para muchos suizos. “Cryptoleaks” tiene el potencial de convertir la neutralidad suiza en una burda farsa (véase también el comentario de nuestro invitado, en la página 15).

Credibilidad, confianza, autoimagen: éstos son factores blandos. ¿Se han perjudicado también intereses económicos concretos?

Suiza tiene un sector tecnológico en auge, que depende también de la credibilidad de la marca “Swiss made”. Además, Suiza se presenta como “ubicación digital limpia” y promueve una iniciativa internacional en el ámbito ético. “Cryptoleaks” resulta muy desfavorable en este contexto.

Además: Comentario del periodista Patrick Feuz sobre el tema

Para mayores detalles puede consultarse:

Documental de la radiotelevisión suiza SRF sobre el caso: ogy.de/crypto

Hans Bühler / Res Strehle: “Verschlüsselt: Der Fall Hans Bühler” (Cifrado: el caso Hans Bühler), nueva edición 2020, Wird & Weber-Verlag, ISBN 978-3-03922-044-1

Comments (8)
  • Ruth Elisabeth Kelly-Hager, Canada
    Ruth Elisabeth Kelly-Hager, Canada at 26.05.2020
    When I read the phrase "neutral country with fewer moral scruples" I was appalled. Canada's Prime Minister is trying hard to keep this country separate from the USA as far as political beliefs, and although there are multitudes of honest and fair people in the USA, Trump has his own cache of dubious followers. Please know that the large majority wants to keep Switzerland neutral, free and we do not question the integrity of the Swiss, nor the scruples of their/our Government.

    Ruth Elisabeth Kelly-Hager, Swiss National living in Canada
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  • Arnold Huber, Los Angeles, USA (originally from Luzern, Switzerland)
    Arnold Huber, Los Angeles, USA (originally from Luzern, Switzerland) at 28.05.2020
    I don't think this is solely a Swiss problem. This is an international situation. Criminals do break the laws of the land, and the CIA for one sure broke not only the laws but simply betrayed the trust of this Swiss Company. That's simply Treason. As a note, President Trump has taken more than one attempt to reorganize the CIA since he came into office. I am a "deplorable" Trump follower and I don't care. If William Tell was in the USA today I can guarantee you he would be a "deplorable", too. Simply because he stands for Liberty, Freedom of Speech and the Right to Bear Arms. And so do I.
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    • Warren Smith, Geneva, Switzerland
      Warren Smith, Geneva, Switzerland at 28.05.2020
      It definitely is a Swiss problem if the authorities were aware (which seems to be the case, since a federal investigation took place in the 70's). This clearly goes counter one of the core values of the brand "Switzerland", that of neutrality.

      As for Trump, you're probably correct, his morals are certainly as primitive as those of William Tell...
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  • Eric Frieden
    Eric Frieden at 28.05.2020
    The only thing still neutral in Switzerland is the cheese, even that has too many holes.
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  • Dr. Tinner, USA, WA state
    Dr. Tinner, USA, WA state at 28.05.2020
    A few members of my (Swiss) family helped the CIA in an under cover operation against an international and dangerous organization that was acquiring nuclear weapons, this in agreement of the Suisse Govt. However, when they were paid a few millions Dollars by the CIA, the suisse "IRS" threw them in jail for tax issues. They came out of jail shortly after been imprisoned by another secret arrangement between USA and CH. Politics and money talk... the rest, well it walks! Nothing surprises me any more.
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  • Adnane Ben Chaabane, Tunisie
    Adnane Ben Chaabane, Tunisie at 28.05.2020
    Ce qui me gène le plus dans cette affaire notre hypocrisie.
    On refuse aux Suisses résidents à l'étranger d'avoir un compte en Suisse (même Poste Finances) sous prétexte qu'ils craignent le blanchiment d'argents et de l'autre côté l'état fédéral se tait sur des dépassements aussi greaves.
    Que les faits se seraient passées ailleurs, ça aurait été pour moi une simple affaire d'espionage. Qu'ils se soient passées en Suisse (dénociatrice et donneuse de leçon à tout niveau) et sous couvert de l'état fédéral ne fait qu'aggraver le sentiment d'hypocrisie resenti.
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  • Mirjam Zwald, Deutschland
    Mirjam Zwald, Deutschland at 04.06.2020
    I agree with Dr. Tinner, I think so too, it is once again all about money and pressure. Who knows, what these 2 countries said/did to make this company and the Swiss government do what they "had to do"?! It is sad.
    And as mister Frieden wrote, there are many holes! Maybe good we do not know from all, we would be shocked. I know since some years that Switzerland wasn't "so clean" also during second war. First it shocked me, but you know, I personally think and know "the bad" is inside of everyone, no matter from which country you come... So I live in Germany but I decided not to point on them or judge them, because somehow we are all bad. That is why I personally think, I need God, because he is the only one who can make me a better person...
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  • Walter Peter, Deutschland
    Walter Peter, Deutschland at 08.06.2020
    Ist es Neutralität, wenn brutalste Diktatoren ihr blutverschmiertes Geld in der Schweiz anlegen?
    Ist es Neutralität, wenn nach wie vor Waffen in Krisengebiete verkauft werden?
    Ist es Neutralität, wenn sich die Schweiz «genfrei» in der Landwirtschaft nennt und die Basler Multis den Rest der Welt «verseuchen»?
    Ist es Neutralität wenn schwarze Schafe auf Plakaten erscheinen?

    Der goldene Käfig lässt viele Verblendungen zu.
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