De “bodega desmoronada” a laboratorio del progreso

Insegura, peligrosa, inestable y retrógrada: en la primera mitad del siglo XIX, Suiza era un país que se había quedado atrás; parecía “una bodega desmoronada que, a la larga, no podía mantenerse en pie con ayuda de simples remiendos”, escribe el historiador Joseph Jung en su última obra.

Pero de pronto todo cambió. En muy poco tiempo, el supuesto caso perdido se convirtió en un “laboratorio del progreso”, como reza el título de este libro. Joseph Jung, Profesor titular de la Universidad de Friburgo y durante muchos años historiador jefe del banco Credit Suisse, esboza el desarrollo de Suiza en la segunda mitad del siglo XIX como una historia de éxito, como un “swiss miracle”. Y es que casi “de la noche a la mañana” un pequeño país con un territorio en parte intransitable se convirtió en un emblema no sólo del turismo, los relojes y los textiles, sino también de la industria de la maquinaria, la industria eléctrica, química y farmacéutica, y se lanzó a la conquista del mercado mundial.

¿Qué había ocurrido? Por una parte, la “genial” Constitución de 1848, la más progresista de Europa, y la creación del moderno Estado Federal. El fin de la mezquina Confederación, lenta y propensa a las crisis, así como el surgimiento de una nueva arquitectura política dieron lugar a un masivo impulso modernizador. De capital relevancia fueron a este respecto los grandes proyectos de infraestructura, sobre todo los ferrocarriles, basados en la economía privada y sin dirección estatal. Algo notable es que en sus inicios el ferrocarril no conectó los principales centros políticos, sino los grandes sitios industriales como Oerlikon, Baden, Kemptthal, etc. Eso fue otro golpe maestro: la adecuada planificación de las vías de comunicación suizas constituyó un “factor decisivo para el éxito” del desarrollo económico.

Jung subraya también el papel que desempeñaron hombres enérgicos, entre los cuales destaca de modo muy particular el político, dirigente económico y empresario ferroviario Alfred Escher. Según Jung, “los grandes hoteleros, empresarios, fabricantes, comerciantes y capitalistas” modelaron a Suiza después de 1848 y la condujeron al éxito. Mientras que otros historiadores de renombre relativizan en gran medida el papel de Escher en este contexto, Jung no deja de alabar su persona y su importancia.

Si bien los conflictos y problemas de esa frenética época dominada por el liberalismo económico se pasan un poco por alto, la obra ofrece un interesante y excelente panorama de ese importante capítulo de la historia suiza, enriquecido con magníficas ilustraciones.

 

Joseph Jung: “Das Laboratorium des Fortschritts. Die Schweiz im 19. Jahrhundert” (“El laboratorio del progreso. Suiza en el siglo XIX”), NZZ Libro, Zúrich 2019, 676 páginas, CHF 49.–.

Comments (0)

Escribir un comentario nuevo

Los comentarios se aprueban en un plazo de 1 a 3 días. La redacción se reserva el derecho a no publicar comentarios discriminatorios, racistas, que atenten contra el honor o inciten al odio. Aquí explicamos detalladamente las reglas a seguir cuando quiera hacer comentarios.
 

Auslandschweizer Organisation
Alpenstrasse 26
3006 Bern, Schweiz

tel +41 31 356 61 10
fax +41 31 356 61 01
revue@aso.ch