Desmantelando la central nuclear de Mühleberg

La central nuclear de Mühleberg se clausurará definitivamente a finales de año: será la primera vez que esto ocurra en Suiza. Su desmantelamiento será un trabajo pionero que durará casi 15 años. Queda por saber dónde se desecharán de forma segura los residuos que permanecerán altamente radiactivos durante decenas de miles de años.

Pronto se apagarán las luces de la central nuclear de Mühleberg. Foto Keystone

Contenedores para residuos altamente radiactivos, en el centro de almacenamiento provisional de Würenlingen, con medidores de control en primer plano. Foto Keystone

El 20 de diciembre a las 12:30 h será el momento clave. En la central nuclear de Mühleberg, a unos 20 kilómetros al oeste de Berna, los operadores de turno pulsarán dos botones para introducir barras de control en el reactor e interrumpir así la reacción nuclear en cadena. Tras 47 años de servicio, Mühleberg, la segunda más antigua de las cuatro centrales nucleares suizas, quedará clausurada para siempre.

Con ello no desaparecerá de inmediato el peligro de un accidente nuclear. Sin embargo, la temperatura y la presión del reactor bajarán tanto en tres días que estará descartado entonces todo peligro de explosión. Una fusión aún sería teóricamente posible; pero para evitarla se usarán sistemas de enfriamiento independientes, capaces de resistir incluso un terremoto.

El 6 de enero de 2020 se iniciará el desmantelamiento de la central, que tardará quince años. Primero, los elementos combustibles altamente radiactivos del reactor se trasladarán a la piscina de almacenamiento contigua, donde se enfriarán durante años antes de ser llevados al centro de almacenamiento provisional de Würenlingen (AG). Esta fase finalizará en 2024 y Mühleberg no quedará libre de radiación sino hasta 2031. Hasta entonces, se eliminarán también las partes poco radiactivas de la central y los escombros. El proceso debe finalizar en 2034. Todavía no se sabe si volverán a pastar vacas en la pradera junto al río Aar.

La electricidad barata hace que la energía atómica ya no sea rentable

En el otoño de 2013, el consorcio energético bernés BKW decidió clausurar la central nuclear de Mühleberg por motivos económicos. Ante los bajos precios de la electricidad y las costosas inversiones para su necesaria modernización, la central dejó de ser rentable. Asimismo, estaba excluido construir un nuevo reactor: después de la catástrofe nuclear de Fukushima en 2011, el Consejo Federal suspendió los planes de construcción de nuevas centrales nucleares e inició la transición hacia las energías renovables. La noticia de que la energía atómica quedaría obsoleta fue inicialmente un shock para los casi 300 empleados de Mühleberg. Sin embargo, la mayoría de ellos siguen laborando y son testigos del fin de aquello que consideraban la tecnología del futuro.

Con el primer desmantelamiento de un reactor nuclear en Suiza, BKW se adentra en terreno desconocido. El consorcio posee los conocimientos necesarios tras la temprana adquisición de empresas alemanas especializadas en tecnología nuclear y protección radiológica. El desmantelamiento de Mühleberg permitirá al consorcio adquirir una experiencia valiosa, que podría serle muy útil a nivel internacional: Alemania prevé renunciar por completo a la energía nuclear en 2022 y otros países europeos también tienen previsto clausurar sus centrales nucleares.

Un material peligroso durante cientos de miles de años

El desmantelamiento de Mühleberg costará 927 millones de francos a la empresa operadora, a los que se suman 1 400 millones por el almacenamiento provisional y definitivo de los residuos radiactivos. Además, la construcción del depósito profundo de almacenamiento definitivo puede tardar decenios y, hasta entonces, los residuos altamente radiactivos de todas las centrales nucleares suizas se conservarán en contenedores de acero de hasta 140 toneladas de peso, en el centro de almacenamiento provisional de Würenlingen. En cada contenedor caben hasta 20 toneladas de material altamente radiactivo que seguirá siendo peligroso durante cientos de miles de años, a menos que surjan nuevos métodos que permitan reducir drásticamente su tiempo de desintegración.

La cooperativa nacional para el almacenamiento de residuos radiactivos (Nagra) busca, desde hace casi medio siglo, un lugar adecuado para este almacenamiento definitivo. La ley de energía nuclear exige la eliminación en almacenamientos geológicos profundos para proteger de forma permanente a los seres humanos y al entorno. Existen tres posibles emplazamientos: “Jura Este”, junto a Bözberg en el cantón de Argovia; “la cara norte del Lägern”, en los cantones de Argovia/Zúrich; y “Zúrich Noreste”, en los límites con Turgovia. De aquí al año 2022 se determinará el sitio más adecuado mediante perforaciones de prueba. Durante el proceso de aprobación, el pueblo se pronunciará en las urnas, posiblemente en el año 2031. El depósito definitivo de almacenamiento debe estar acabado para el año 2060.

En otros países también faltan depósitos definitivos para residuos altamente radiactivos. En Olkiluoto, Finlandia, comenzó en 2016 la construcción del primer almacenamiento geológico profundo del mundo, que empezará a funcionar en 2024, mientras que Francia proyecta un almacenamiento definitivo en el departamento de Meuse, al este del país. Allí se pretende almacenar los residuos altamente radiactivos de los elementos combustibles de las casi 60 centrales nucleares francesas. Existen almacenamientos para residuos poco o moderadamente radiactivos en Finlandia, Suecia, Corea del Sur y Hungría.

No resurgirá la energía nuclear

Mühleberg es una de las cinco centrales nucleares del mundo que han sido clausuradas desde hace un año, al mismo tiempo que se han activado nueve reactores nuevos, siete de ellos en China. Pero, como indica el último informe de World Nuclear Industry, cada vez se construyen menos centrales nucleares en el mundo: mientras que en 2013 había 68 proyectos en construcción, a mediados de 2019 sólo quedaban 46. Según los expertos, esto no basta para mantener a largo plazo la energía nuclear. Aunque el balance de CO2 de la energía atómica es positivo, esto no basta para combatir el cambio climático, afirman los expertos. La energía atómica no sólo es la más cara, sino también la más lenta: la construcción de una nueva central nuclear tarda de 5 a 17 años más que la de una instalación solar o eólica de la misma potencia. Pero, según el IPCC, los próximos diez años serán decisivos para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.

Beznau celebra sus 50 años y continúa funcionando

La central nuclear más antigua de Suiza se encuentra en Beznau (AG): a fin de año celebrará sus 50 años de servicio. A diferencia de BKW, la empresa Axpo que la opera sigue apostando por la energía nuclear. Este consorcio eléctrico con sede en Argovia prevé emplear los dos reactores a orillas del río Aar durante diez años más, y en los últimos años ha invertido 700 millones de francos en su modernización. Axpo calcula que tan sólo en Beznau se han ahorrado 300 millones de toneladas de emisiones de CO2 en comparación con una central de carbón. Además de Beznau, están activas las centrales nucleares de Gösgen (1979) y la más moderna y potente en Leibstadt, que funciona desde 1984. Suiza produce casi un tercio de su electricidad con la energía nuclear.

(TP)

Comments (7)
  • Hans Mast. Mugron, Frankreich
    Hans Mast. Mugron, Frankreich at 27.11.2019
    Seit wann spricht man in offiziellen Botschaften der Eidgenossenschaft von Atomkraftwerk AKW. Die Panikhysterie ist also bis in die höchsten Ebenen der Regierung angekommen. Ich habe immer gedacht das wir von Kernenergie reden sprich KKW. Ich hoffe das wir in ferner Zukunft uns keine Atombilder anschauen müssen wenn wir von Röntgenbilder reden.
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    • Daniel Andorey, Schweiz, Olten
      Daniel Andorey, Schweiz, Olten at 16.12.2019
      Kernenergie hat nichts mit Kernobst zu tun. Man sagt ja auch nicht "Kernbombe", sondern Atombombe. AKW sind übrigens das technische Überbleibsel der Aufbereitung des Atomskerns der Atombombe. Es ging ursprünglich darum, möglichst schnell Material für die A-Bombe zu produzieren...
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  • Hans Wyss, Maryland, USA
    Hans Wyss, Maryland, USA at 28.11.2019
    Wo kommt wohl der Strom her, der die Produktion von Muehleberg ersetzt? Ob dieser “neue” Strom wohl umweltfreundlicher sein wird? Der Artikel gibt leider keine Auskunft.
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  • Peter Piana, Chiang Mai, Thailand
    Peter Piana, Chiang Mai, Thailand at 28.11.2019
    Es gibt mit den neuen Reaktoren eine gute Alternative gegen das CO2 und würde auch die Versorgung aufrechterhalten. Es wird jetzt schon wieder über die neue Generation von Kernkraftreaktoren nachgedacht.
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  • Jörn Wolfgang Malek, La Platanera, Heredia, Costa Rica
    Jörn Wolfgang Malek, La Platanera, Heredia, Costa Rica at 28.11.2019
    Hier in Costa Rica gibt es keine Atomkraftwerke. Ich nehme an, die Regierung hier hätte nicht einmal die Mittel ein solches abzubrechen. Wir haben aber genügend Strom hier dank Wasser und Wind, so dass ich gehört habe, sogar Strom nach Nicaragua exportiert wird.
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  • Helmut Hostettler, Bournemouth, UK
    Helmut Hostettler, Bournemouth, UK at 08.12.2019
    Im Jahre 2018 waren 58 KKW im Bau und 134 in Projektion. Der wesentliche Unterschied zwischen thermischen Kraftwerken, z.B. KKW, und Solar- oder Windanlagen ist die Art der Stromerzeugung. KKW liefern Bandstrom, damit kann die Grundlast des Netzes zuverlässig gedeckt werden. Solaranlagen produzieren sporadisch Strom, in der Fachsprache auch Flatterstrom genannt. Das bedeutet, dass für jedes Solar- respektive Windkraftwerk entsprechende Grundlastreservekapazitäten erstellt werden müssen, z.B. KKW oder Gaskraftwerke.
    Die deutsche Energiewende zeigt, dass durch die notgedrungene Wiederinbetriebnahme von Kohlekraftwerken die CO2-Emissionen gestiegen sind.
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  • Reinhard Ickler, Aurich, Deutschland
    Reinhard Ickler, Aurich, Deutschland at 11.12.2019
    Die Schweizer, wie immer wenig ideologieanfällig und pragmatisch, werden die verbleibenden KKW weiterbetreiben, solange sie von internationalen Experten als sicher eingestuft werden.

    Das Überangebot am Strommarkt verdankt sich vor allem dem extrem subventionierten Strom aus sog. "Erneuerbaren" in Deutschland. In Deutschland selbst merkt man allerdings nichts von niedrigen Strompreisen - im Gegenteil.

    Die Rentabilität wird sich in naher Zukunft wieder einstellen, wenn nämlich Deutschland teuren Strom aus den Nachbarländern (Schweiz, Frankreich) mangels eigener Erzeugung kaufen muss. Schon jetzt macht die Schweiz gute Geschäfte, wenn sie deutschen Überschussstrom billig abnimmt und etwas später teuer wieder exportiert.

    Zur CO2-Einsparung durch Mühleberg: Das KKW hat natürlich keine einzige Tonne eingespart. Denn es hat ja nicht ein Schweizer oder ausländisches Kohlekraftwerk ersetzt.

    Was die Planung von KKW angeht, muss man auch schauen, wo diese entstehen sollen: Frankreich, China, Russland... also in Ländern, die bereits viele KKW haben. Nicht in irgendwelchen "Entwicklungsländern"... Die absoluten Zahlen sagen wenig aus.

    Und die Energieversorgung der Zukunft wird ganz sicher nicht ohne Kernkraft auskommen. Es gibt grosse technische Fortschritte (Deutschland ist allerdings nicht dabei), was Sicherheit und Abfallbeseitigung angeht.
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