Moneda entera: un referendo muy exigente

El Banco Nacional Suizo no es la única institución que emite dinero. También los bancos comerciales pueden crear dinero: esto es lo que pretende prohibir una iniciativa popular, que se someterá a voto el 10 de junio.

Activistas del comité de la iniciativa “Moneda entera”, con un títere de Helvetia y una máscara del Presidente del SNB Jordan en abril de 2017, en Berna Fotografía de Keystone

¿Qué es el dinero? Monedas y billetes, por supuesto. Sin embargo, también existen otras formas, como el dinero bancario o escritural, que se genera, principalmente, cuando los bancos otorgan créditos. Por otro lado, están las cuentas bancarias. No obstante, el saldo disponible en la cuenta no es dinero real, sino un simple derecho del cliente a recibir efectivo por parte del banco, cuando así lo requiera. El tiempo también es dinero, como bien sabemos desde la publicación del libro de Benjamin Franklin, Consejos a un joven comerciante, de 1748. Por tanto, el dinero es casi tan difícil de definir como el tiempo. Hoy, la actualidad nos invita a reflexionar en torno a la esencia del dinero, pues el 10 de junio los electores suizos deberán pronunciarse sobre la iniciativa “Moneda entera”, cuyo título oficial reza: “Por una moneda a prueba de las crisis: ¡la emisión de moneda debe ser monopolio del Banco Nacional!” Un ambicioso programa. ¿Pero, qué es exactamente la “moneda entera”?

Pongamos un ejemplo: un banco comercial otorga a un cliente un crédito de 10 000 francos suizos y abona el importe en su cuenta corriente. El banco ha generado, por así decirlo, dinero “de la nada”; pero se trata de dinero escritural. En la actualidad, este dinero escritural existe sobre todo en forma digital y ocupa un volumen mucho mayor que el dinero en efectivo. Las monedas y los billetes como medio de pago legal representan únicamente un 10 % del volumen de dinero en circulación, mientras que el 90 % lo constituye el dinero electrónico, “que generan los propios bancos con tan sólo pulsar un botón”, explican los promotores de la iniciativa en su sitio web. La iniciativa exige que en un futuro sólo el Banco Nacional pueda generar dinero digital y, por tanto, asuma también el monopolio del dinero escritural.

Esto ya es así con respecto al dinero en efectivo. Como es sabido, los bancos comerciales no pueden acuñar monedas ni imprimir billetes. Si se adopta la iniciativa, podrán seguir haciendo negocios y conceder créditos; pero éstos deberán quedar cubiertos, en su totalidad, por fondos propios y depósitos de ahorro, o bien por préstamos del Banco Nacional.

¿Un sistema financiero más resistente a las crisis?

A tenor de los promotores de la iniciativa, la introducción de la moneda entera haría que todo el sistema financiero fuera más justo y resistente a las crisis: “La moneda entera depositada en una cuenta corriente es tan segura como el dinero en efectivo, dado que se trata de dinero real del Banco Nacional. Las quiebras bancarias no podrán afectarla en absoluto. Las reglas del juego, tanto para los bancos, grandes y pequeños, como para las empresas, volverán a ser las mismas para todos”, puede leerse en el sitio web de los promotores de la iniciativa. Y sobre todo, el dinero pertenecerá “entonces a los titulares de las cuentas y no se perderá, en caso de que un banco empiece a tener dificultades financieras”.

Los promotores de la iniciativa auguran mayores beneficios, por no decir una auténtica bonanza: una grata consecuencia de la iniciativa “Moneda entera” sería que el Banco Nacional podría desembolsar al año otros 5 000 a 10 000 millones de francos a la Confederación y los cantones. Esto sería posible gracias a lo recaudado a través de la generación de dinero. Excepto al producir monedas, estas posibilidades de recaudación se han desaprovechado hasta la fecha, incluso por parte de los bancos comerciales, por motivos sistémicos. En opinión de los promotores de la iniciativa, la reforma “Moneda entera” permitirá concretar este potencial que hasta ahora no se ha aprovechado. Por otro lado, se reduce el riesgo de sufrir crisis financieras, dado que la producción de dinero actual mediante la concesión de créditos obliga a endeudarse: sin nuevas deudas no se genera dinero nuevo. Una sociedad fuertemente endeudada es más propensa a sufrir crisis financieras.

Ningún partido ni ninguna organización conocida respaldan la iniciativa, salvo la asociación “Monetäre Modernisierung” [“Modernización monetaria”], cuya junta está integrada por miembros mayormente desconocidos. Sin embargo, cabe señalar que el referendo cuenta con el respaldo de numerosos economistas, algunos de ellos prominentes y egresados de distintas universidades, incluso de la Universidad de San Galo, que suele formar los cuadros directivos de la economía suiza.

Un rechazo contundente por parte de la clase política

Por parte de la clase política, en cambio, la iniciativa ha suscitado un rechazo contundente: en el Parlamento, todas las facciones rechazan unánimemente el referendo, aunque los socialistas y los verdes comparten la inquietud que está en la base de la iniciativa. De hecho, una minoría de izquierdas y verdes presentó una contrapropuesta, aunque sin éxito. Ésta se basaba en el argumento de la estabilidad financiera y pretendía inscribir en la Constitución federal “que nuestros grandes bancos cuenten, en el futuro, con los medios suficientes para superar por obra propia las dificultades, en caso de que hayan incurrido en excesivas especulaciones”, en palabras del Consejero Nacional socialista Beat Jans. Sin embargo, incluso los propios socialistas rechazaron la iniciativa, con el argumento que esgrimieron prácticamente todos los oradores: el asunto es demasiado arriesgado, puesto que no ha sido experimentado en ningún lugar. La Consejera Nacional del PSS y experta en economía Susanne Leutenegger Oberholzer señaló: “No ha habido hasta ahora ninguna economía nacional en el mundo que haya aplicado un sistema de moneda entera como lo propone esta iniciativa. Por tanto, no tenemos ninguna experiencia concreta en la materia”.

Durante el debate, la Consejera Nacional de los Verdes Liberales, Kathrin Bertschy, refutó un argumento central de los promotores de la iniciativa: un banco no puede simplemente “generar dinero de la nada”. La generación de crédito “está sometida a restricciones, requisitos normativos, exigencias de liquidez y requisitos de reservas mínimas. Existen límites. El Banco Nacional puede influir en ello”. En opinión del Consejero Nacional de la UDC y banquero Thomas Matter, la iniciativa “Moneda entera” pretende “solucionar un problema que no existe”; equivale a “inundar el sótano de una casa para comprobar si la bomba de agua recién adquirida funciona igual de bien que la vieja”. Los promotores de la iniciativa pretenden, según Matter, “derrumbar el sistema financiero suizo, intacto y mundialmente reconocido, con el fin de construir algo radicalmente nuevo sobre sus ruinas y de acuerdo con sus propios planos”. Eso generaría inseguridad y resultaría nocivo para la economía nacional.

Cerrar la brecha entre la Constitución y la realidad

La Consejera Nacional del Partido Liberal Radical, Daniela Schneeberger, recalca que la estabilidad del sistema bancario que pretende incrementar la iniciativa ya ha sido reforzada mediante las regulaciones de 2011 relativas a los rescates bancarios. Por otro lado, su compañero de partido Beat Walti advierte ante la iniciativa, porque con ella “se nacionalizaría, en realidad, la generación de dinero”. Este argumento aparentemente irrefutable no convence en absoluto a Peter Ulrich. Ulrich es un antiguo profesor de ética económica en la Universidad de San Galo y Consejero Científico de la iniciativa “Moneda entera”. En el periódico NZZ escribe que la iniciativa viene a cerrar “la brecha entre la soberanía monetaria de la Confederación, inscrita en la Constitución, y la realidad del sistema monetario, que en la actualidad ha llegado a ser totalmente diferente y es claramente más arriesgada”. Y es que, en 1891, el pueblo votó a favor del monopolio de emisión de dinero por parte de la Confederación “en lo concerniente a las monedas y los billetes, que en aquel entonces prevalecían en las operaciones de pago; esto quedó ratificado en 1951 mediante votación popular”. Sin embargo, el dinero escritural que predomina actualmente, y el dinero virtual de nuestras tarjetas de débito y crédito, no son medios de pago legales. La Consejera Nacional Kathrin Bertschy propone “abordar estas cuestiones con cierta humildad”, ya que constituyen puntos clave del ordenamiento monetario y generan muchas inseguridades e hipótesis, por lo que no pueden resolverse como si se tratara de una ciencia exacta.

Asimismo, podría añadirse que estamos ante una propuesta intelectualmente exigente que, por una vez, no apela a los prejuicios y resentimientos, sino a la capacidad de reflexión.

www.vollgeld-initiative.ch

La controvertida ley sobre los juegos de azar

El 10 de junio de 2018 también se votará sobre la nueva ley relativa a los juegos de azar. El Consejo Federal y el Parlamento pretenden agrupar la anterior ley de casinos y la ley de loterías en esta nueva ley. Se adoptarán, en gran parte, las normas vigentes, aunque también se introducirán novedades. En este sentido, ahora se podrán ofrecer juegos de casino también por Internet, aunque se bloqueará el acceso desde Suiza a las ofertas extranjeras de juegos de azar en línea. El bloqueo se justifica por las normas que deben acatar los proveedores suizos, a fin de combatir la adicción al juego. El Partido Liberal Radical (PLR), el Partido Popular (PPS) y los Verdes Liberales han decidido presentar un referendo contra este bloqueo, al igual que los Jóvenes Verdes, quienes han creado su propio comité. Para ellos está en juego la cuestión fundamental de saber “si queremos poner en peligro el libre acceso a Internet para proteger a los proveedores locales”, como lo proclama la página web de los Jóvenes Liberales: una situación que recuerda “lo que ocurre en Corea del Norte o en China”. (JM)

Comments (6)
  • A. Dünner
    A. Dünner at 22.03.2018
    Mit gutem Grund, denke ich, ist diese Initiative lanciert worden.

    Bedenkt einer die Realsituation auf dem Markt, sei es der Geldmarkt, Realmarkt oder Ressourcen, macht es Sinn. Diese Option einer Vollinitiative spielt der Gesamtgesellschaft Möglichkeiten in die Hände sich besser zu bewirtschaften. Was also spricht dagegen, dass anstelle von laufend neuer Kreditaufnahme plus möglicher späteren Nichtrückzahlung bereits schon im Hier und Jetzt Bewegung geschaffen wird?

    Auf jeden Fall stehen so intelligent angelegt bessere Möglichkeiten als einen Geldmarkt aufrecht zu erhalten, der aus lediglich 10% Ausgabe von Seiten der gedeckten SNB kommt und erfundenen 90% der Geschäfts-/Privatbanken stammt. Diese jedoch rein auf Kreditbasis. Mit 10 Franken dürfen 10'000 Franken entliehen werden.

    Man sollte den Weg zurück zur Realität suchen und finden, bzw. gehen.

    Vollgeld ist real, fiktiver Zins eines noch fiktiveren Kredites ist lediglich eine Blase/Idee.
    Mostrar la traducción
  • Ernst  Ruetimann , Trang
    Ernst Ruetimann , Trang at 23.03.2018
    Manchmal beginne ich an dem Realitätssinn der Menschheit zu zweifeln. Auf der einen Seite reden seit einiger Zeit alle vom bargeldlosen Zahlungsverkehr - also Buchgeld, virtuelles Geld - und auf der anderen Seite wird wieder echtes Geld (Vollgeld) propagiert.
    Mostrar la traducción
    • Hans Willi
      Hans Willi at 01.04.2018
      Bargeldloser Zahlungsverkehr hat nichts mit Kredit zu tun. Vollgeld verhindert den bargeldlosen Zahlungsverkehr in keiner Weise. Der Unterschied ist lediglich, dass hinter der Zahlung keine "Luft" sondern ein echter Gegenwert vorhanden sein würde. Im Gegensatz zu heute, wo dieser Gegenwert aus Pixeln in einer Bankdatei besteht, die wiederum keinen konkreten Gegenwert bietet sondern nur ein Versprechen, das wie im Falle eines "to big tu fail" gezeigt, möglicherweise nicht eingehalten werden kann.
      Mostrar la traducción
  • lorrain poirson
    lorrain poirson at 27.03.2018
    Il y a dans cette initiative une question qu'il est important de bien se poser. L'argent scripturale est crée a partir de rien, lorsqu'une personne emprunte dans une banque commerciale. Lors du remboursement de son prêt, l'argent est détruit dans le bilan de la banque. Donc la banque a touché des intérêts a partir de ce "rien". La question posé est la suivante: Ne serait il pas préférable que çe "rien" appartienne au peuple suisse. La question est énorme, et a des implication considérable, sur tous les plans de la vie d'un pays. C'est cette question qui doit être débattue sur un plan éthiques, historique, philosophique, économique, sociale, politique et réunissant des personnes de bon sens et des spécialistes indépendant du pouvoir des banques qui se sont, il faut l'avouer, attribuées un privilège considérable.
    Mostrar la traducción
  • Matthias Ulrich
    Matthias Ulrich at 11.04.2018
    Man muss es in aller Deutlichkeit einmal sagen: Der Franken ist weitestgehend eine private Währung; erschaffen durch Banken im Interesse eigener Profitmaximierung. Denn Banken erschaffen nicht nur jedesmal Geld aus dem Nichts, wenn sie Kredite vergeben. Nein, Banken erschaffen auch Geld, wenn sie einkaufen. Das ist kein Witz: Banken kaufen gratis ein. Sie generieren sich selber Geld beim "Kauf". Jedes Bankgebäude, dass hierzulande zu sehen ist, wurde so "gekauft". Auch alle Wertpapiere, Devisen, Grundstücke, Gold, etc. werden so "erworben". So entstanden 1000 Milliarden CHF - im Dienste der Gewinnmaximierung von Banken. Dies ist nicht nur moralisch höchst fragwürdig (schliesslich müssen alle anderen für Geld arbeiten und können sich nicht einfach per Bilanzverlängerung Vermögenswerte aneignen). Es ist darüberhinaus eine unglaubliche Marktverzerrung, die ihresgleichen sucht. Dass dies nicht von der Wettbewerbskommission geahndet wird, sondern die legale, von FINMA und Basel I-III abgesegnete Geschäftspraxis der Bankenwelt darstellt, ist schlicht kafkaesk... Ganz egal, was man von Vollgeld hält.
    Mostrar la traducción
  • Martina
    Martina at 28.04.2018
    Ich kann wirklich nichts Schlechtes darin sehen, wenn die Schweizerische Nationalbank den Schweizer Franken schafft. In jeder Form. Wenn das mit Metall und Papier funktioniert, dann geht das auch mit Bits und Bites.
    Die Angsmacherei der Gegner soll bloss vertuschen, dass da jemand heute sehr gut mit “privatisierten Franken“ absahnt.
    Meine JA-Stimme ist sicher. So sicher wie Vollgeld selber;-)
    Mostrar la traducción

Escribir un comentario nuevo

Los comentarios se aprueban en un plazo de 1 a 3 días. La redacción se reserva el derecho a no publicar comentarios discriminatorios, racistas, que atenten contra el honor o inciten al odio. Aquí explicamos detalladamente las reglas a seguir cuando quiera hacer comentarios.
Tema Clave
21.03.2018

A cada barrio su cerveza

La botella se destapa con un suave silbido, la cerveza fluye en la jarra y las burbujas suben a la superficie, formando la característica espuma. Al...

Leer más

El Banco Nacional Suizo no es la única institución que emite dinero. También los bancos comerciales pueden crear dinero: esto es lo que pretende...

Leer más

Por segunda vez, Suiza ha ofrecido a la UE 1 300 millones de francos para impulsar el desarrollo de los países miembros con menos recursos. Sin...

Leer más

Hace cincuenta años parecía que en Suiza también había llegado el momento de cambiar el mundo de modo drástico. Fritz Osterwalder vivió los...

Leer más
 

Auslandschweizer Organisation
Alpenstrasse 26
3006 Bern, Schweiz

tel +41 31 356 61 10
fax +41 31 356 61 01
revue@aso.ch