
En la exposición «C’est la vie», el Museo Nacional de Zúrich muestra 500 fotos de prensa que inmortalizan acontecimientos históricos cruciales para Suiza. Visitarla es una lección sobre la historia de Suiza en el siglo XX y un viaje a los propios recuerdos.
Por Manuel Gnos
En los años 60, las fotos publicadas en una de las numerosas revistas ilustradas recorrían un largo camino: Entre el momento de accionar el disparador y el de observar las imágenes en el salón o en la mesa de la cocina transcurrían al menos unas horas, más bien días o semanas. Especialmente el trabajo de los fotógrafos requería mucho tiempo. Tras presenciar un acontecimiento, se pasaban horas en el cuarto oscuro, revelaban sus películas, hacían una primera selección y ampliaban los mejores negativos. Las copias se enviaban a las agencias fotográficas o a las redacciones, allí se hacía una segunda selección para reducir su número, antes de incluirlas en las páginas de la revista y después enviarlas a la imprenta; finalmente, la revista era repartida por los quioscos y las casas privadas de todo el país.
Hoy, las fotos aparecen a veces unos segundos después de un suceso en las plataformas de noticias de Internet. Por ejemplo la agencia swiss-image.ch ha creado un sistema gracias al cual las fotos de cualquier suceso se envían en ese preciso momento a los ordenadores de las oficinas de las agencias y – según de qué se trate – desde allí son publicadas automáticamente en Internet. Desde hace un par de años, las rayas de los negativos y los productos químicos para fotografía han pasado definitivamente a la historia. Keystone, la principal agencia fotográfica suiza, envía diariamente 3500 fotos a las redacciones, de las que una séptima parte procede de Suiza.
Este aspecto técnico de la fotografía de prensa es parte de la exposición «C›est la vie», en la que el Museo Nacional Suizo de Zúrich repasa la historia de Suiza en el siglo XX. La exposición está extraordinariamente bien escenificada: recuadros luminosos de varios metros de altura se alternan con series de fotografías de pequeño formato, instantáneas en blanco y negro de catástrofes producidas por aludes siguen a fotografías en papel de alto brillo de los hitos de todas las ganadoras de concursos de Miss Suiza desde la Segunda Guerra Mundial.
El punto de mira de los creadores de esta exposición no es presentar los sucesos más espectaculares o sensacionalistas, sino más bien una imagen global de Suiza desde 1940. El Museo Nacional Suizo obtuvo el material de la exposición de las colecciones de dos agencias de fotografía de la Suiza francesa, que desde hace un par de años son propiedad del Museo. Del rico archivo de fotografías de prensa de importantes acontecimientos se han seleccionado las fotos que ahora serán presentadas públicamente por primera vez.
Historias o vivencias
Durante mucho tiempo, la fotografía de prensa fue la única fuente para hacerse una imagen más o menos realista de un suceso, pero hace tiempo que las imágenes comenzaron a moverse. No obstante, la fotografía sigue siendo un extraordinario testigo de la historia contemporánea. Así, por ejemplo en la exposición del Museo Nacional Suizo de Zúrich, vemos un reportaje sobre las primeras niñeras, en 1948, y nos enteramos de lo controvertida que era esta forma de cuidar a los niños. También podemos ver las fotos de vacaciones en un camping cerca de Lausana en torno a 1940, y al hacerlo nos preguntamos desde cuándo existen los campings y cómo eran las vacaciones durante la Segunda Guerra Mundial.
Junto a los aspectos sociales y relativos a la historia contemporánea, la exposición muestra al observador una historia muy personal: la de su propio consumo mediático. Es interesantísimo observar a partir de cuándo no se perciben las fotos como reproducción de acontecimientos históricos, sino como ilustración de la propia historia vivida – hecho particularmente llamativo en las secuencias cronológicas de «Bundesrat auf Reisen 1950–2011» (El Consejo federal de viaje entre 1950 y 2011) y las de «Eine Chronik der Schweiz 1940–2011» (Crónica de Suiza entre 1940 y 2011).
Esta crónica con tres o cuatro fotos por año permite también poner a prueba nuestra memoria. Y es que ¿podría usted recordar sin problema la fecha de estos acontecimientos? El llenado de la presa Grande-Dixence, la apertura del túnel vial del San Gotardo, la muerte del general Guisan, el cierre del reducto libre para el consumo de drogas de Oberer Letten en Zúrich o el triunfal campeonato mundial de esquí en Crans Montana? (1957, 1980, 1960, 1995,1987).
La exposición otorga una gran importancia al clásico reportaje fotográfico – probablemente en gran parte por la práctica desaparición de este género de los medios. Temáticamente, estos reportajes reflejan a menudo la vida cotidiana del ciudadano de a pie que vive en Suiza: agricultores del Valais durante la recogida del espárrago, un día en la vida de una mujer sencilla y mayor, un viaje en barco en el Lago Maggiore poco después de acabar la guerra o las primeras retransmisiones de la Televisión Suiza. Quien mira estas fotos actualmente se siente ante todo sorprendido de lo mucho que transmiten del espíritu de la época – y se pregunta qué impresión harán dentro de 50 años las fotos de la propia vida cotidiana.
Más información sobre la exposición: www.cestlavie.landesmuseum.ch
MANUEL GNOS es redactor de «Panorama Suizo»