
Su ubicación en la línea del ferrocarril de Albula es espectacular, su interior fabuloso, su cocina exquisita – y ahora, el «Kurhaus Bergün » ha sido galardonado con el premio al mejor hotel histórico del año. En 1906, tres años después de la inauguración del ferrocarril de Albula, el lujoso Grandhotel abrió sus puertas. No obstante, el plan de hacer atractivo Bergün como balnerario de alta montaña para turistas fracasó. Así, el edificio se convirtió en albergue familiar con viviendas, tras el incendio producido en 1949, y fue degradándose a ojos vista, hasta que hace diez años, un grupo de clientes habituales decidió salvar la casa de la ruina. Con esmero y en pequeños pasos, el edificio fue restaurado. En la justificación para nombrarlo «Hotel del Año» puede leerse que la renovación se ha realizado ejemplarmente, respetando las normas de conservación del patrimonio artístico.


Este premio lo concede ICOMOS Suiza – una asociación de expertos de la conservación de monumentos. La editorial hier+jetzt ha publicado una pequeña guía con los 2012 hoteles y restaurantes premiados, entre otros el Hotel «Bellevue des Alpes» en la Kleine Scheidegg, el restaurante «zum Goldenen Schäfli» de San Gall, el «Harmonie de Berna» o la hostería de montaña «Aescher-Wildkirchli», en Weissbad, Appenzell.
BE
El hotel: Kurhaus Bergün, +41 81 407 22 22; Precios: de 75 a 100 CHF por persona. www.kurhausberguen.ch; El libro: «Historische Hotels und Restaurants in der Schweiz 2011» (Hoteles y restaurantes históricos de Suiza 2011)86 páginas, 131 fotos, ISBN 978-3-03919-180-2, 14,80 CHF, 12,00 euros
El quinteto «I Salonisti», formado en 1983, es mundialmente famoso desde 1997, cuando el cineasta James Cameron contrató a estos músicos de Berna para que representaran a la orquesta de a bordo en su película «Titanic ». Tras su romance con millones de espectadores, entretanto los cinco músicos hace tiempo que volvieron a su «vida cotidiana normal», pero las exigencias de calidad y creatividad de Piotr Plawner (violín), Lorenz Hasler (violín), Ferenc Szedlák (violoncello), Béla Szedlák (contrabajo) y André Thomet (piano) siguen siendo igual de elevadas. Ahora, con motivo de su 30o aniversario, se ha publicado un precioso libro – con retratos de los músicos, el informe de una visita de prueba, una retrospectiva de la historia de la música de salón y de las bandas musicales de películas, un maravilloso homenaje al director de orquesta húngaro György Mondvay y muchas más cosas. El libro va acompañado de un DVDllamado «Die Donau» (El Danubio) con pasajes de conciertos y textos.
BE


I Salonisti, Editorial Stämpfli,
128 páginas, encuadernado y con un DVD
ISBN 978-3-7272-1142-3, CHF 38,00
Pocos son los artistas que desde su debut triunfan con unanimidad. Con sólo veinte años, Bastian Baker ha dado la campanada a la primera, con su canción “Lucky” y su álbum “Tomorrow May Not Be Better”. Este antiguo jugador de hockey semi profesional, ha sabido aprovechar la ocasión y ha grabado sus composiciones en París, respaldado por músicos ingleses y americanos. Su pop-folk directo y su rostro angelical han roto los corazones de muchas jóvenes en flor, persuadiendo a los profesionales de la música.


Incluso la cantante francesa Mylène Farmer está muy satisfecha. Las radios y los grandes festivales le han abierto las puertas. Desde hace menos de un año, este joven de Lausana recorre las salas de conciertos suizas. Al principio, solo, con su guitarra. Más tarde con su grupo. Ha empezado 2012 intensamente, ya que en enero tocaba ante toda Suiza en el programa Swiss Awards en Zúrich, mientras que en febrero se encargaba de la parte musical de la Copa Davis, celebrada en Friburgo, bajo la mirada de Roger Federer. El cantante compuso para la ocasión y a instancias de Stanislav Wawrinka el himno del equipo suizo de tenis “We’ll Follow You”. Su canción estrella, “Lucky”, es una bocanada de buen humor que invita a la sonrisa. Apostemos por él: Bastian Baker no ha hecho más que empezar
AW
www.bastianbaker.com